Los cerramientos exteriores son una de las soluciones más habituales en la reforma de un piso, ya que permiten aprovechar los espacios abiertos y adaptarlos en función de las necesidades de cada hogar.
Tanto si buscas ampliar los metros útiles de tu casa como si quieres darle más uso a tu terraza incluso en días fríos o lluviosos, instalar un cerramiento puede ser la mejor alternativa para ti. Con múltiples sistemas y materiales disponibles, los cerramientos en terrazas se han convertido en una solución versátil y moderna que puede mejorar la funcionalidad y la estética de la vivienda.
Por eso, queremos contarte qué tipos de cerramientos para terrazas existen y qué características presenta cada uno de ellos, además de detallar las ventajas que puede aportar instalarlos.
¿Qué es un cerramiento exterior?
Los cerramientos de terraza son aquellas soluciones de construcción que cierran o delimitan un espacio abierto situado en el exterior de una vivienda o edificio, integrándolo dentro de una estructura protegida. Este tipo de alternativa es muy utilizada en zonas como terrazas, balcones, porches, patios o áticos que originalmente estaban abiertos.
Para llevar a cabo el cerramiento de la terraza de un piso se utilizan materiales como el PVC, el vidrio, el aluminio o la madera, entre otros, dependiendo de las necesidades concretas del espacio. De hecho, a día de hoy es posible encontrar diferentes soluciones como muros, semimuros, paredes acristaladas o techos móviles, escogiendo la que mejor se adapte tanto a las características del lugar como al tipo de resultado que se busca.
Así, el objetivo de los cerramientos de exterior es transformar un espacio abierto en uno cerrado mediante elementos que delimitan sus laterales o su techo, de forma que la terraza, el balcón o el porche estén más protegidos y puedan utilizarse con mayor frecuencia.
Ventajas de los cerramientos de terrazas
En este sentido, los cerramientos de porches, terrazas o patios aportan un buen número de beneficios tanto a nivel práctico como estético, e incluso económico. Veamos cuáles son los principales:
- Aprovechamiento del espacio exterior: los cerramientos para terrazas permiten convertir estas zonas en partes funcionales de la vivienda, pudiendo usarlas con mayor frecuencia para las diferentes actividades cotidianas. Además, aumentan la superficie habitable de la casa y facilitan una mejor organización del espacio disponible.
- Protección frente a las inclemencias temporales: al cerrar la terraza o balcón, este espacio queda resguardado de factores como la lluvia, el viento o el sol intenso. Así, se puede mantener el espacio en mejores condiciones y utilizarlo en cualquier momento del año, sin depender de la climatología.
- Mejora del aislamiento térmico y acústico: los cerramientos de patios exteriores y terrazas contribuyen a reducir la entrada de calor y frío del exterior, mejorando la eficiencia energética de la vivienda y reduciendo, por tanto, tus gastos. Además, también aíslan eficazmente del ruido, aunque esto dependerá del tipo de material utilizado.
- Mayor sensación de privacidad: si tu terraza está demasiado expuesta a la vista de vecinos o transeúntes, un cerramiento puede ayudar a limitar la visibilidad desde el exterior, haciendo que puedas disfrutar del espacio con más tranquilidad.
- Incremento del valor de la vivienda: también debes tener en cuenta que los cerramientos para terraza suelen aumentar el valor del inmueble, ya que añaden metros útiles que pueden aprovecharse para distintos usos, una mejora que suele resultar atractiva para futuros compradores.
Tipos de cerramiento de terraza que puedes instalar
Ahora que conoces todas las ventajas que puede aportarte un cerramiento para terrazas, debes saber que existen distintos tipos, tanto en función de su estructura como dependiendo de los materiales con los que se fabrique.
Según su estructura
En primer lugar, según la estructura del cerramiento podemos distinguir entre cerramientos fijos y móviles.
Cerramientos fijos
Están compuestos por una estructura principal fija, que no se desplaza ni se pliega, aunque pueden incorporar ventanas y pequeños elementos móviles que permitan ventilar la estancia sin comprometer la integridad y eficiencia de la estructura.
Por ello, suelen utilizarse cuando se busca crear un espacio totalmente protegido frente a las condiciones del exterior, ofreciendo un mejor aislamiento térmico y acústico, dado que el cerramiento está completamente sellado. En este sentido, los distintos tipos de cerramiento fijo proporcionan mayor durabilidad y estabilidad, además de permitir una mejor integración con la fachada.
Cerramientos móviles
Por otro lado, los cerramientos móviles son aquellos que permiten abrir, cerrar o desplazar parte de sus elementos principales en función de las necesidades de cada persona. Dentro de este tipo de cerramientos, se agrupan los siguientes:
- Cerramientos plegables o abatibles: habituales en cerramientos con cristales o modulares, son aquellos que permiten plegar completamente los elementos hacia uno de los lados, dejando la terraza completamente abierta si se desea.
- Cerramientos correderos: similares a los anteriores, en este caso se componen de paneles que se deslizan horizontalmente sobre guías, normalmente superponiéndose los unos sobre los otros. Son muy valorados por su facilidad de uso y porque las puertas no ocupan espacio al abrirse y cerrarse.
- Cerramientos con techo móvil: en este caso, es posible abrir y cerrar el techo de la terraza, ya sea mediante paneles retráctiles o techos plegables. Son ideales para controlar la entrada de luz y proteger del sol o la lluvia, siendo muy utilizados en los cerramientos de áticos.
La principal ventaja de este tipo de estructuras es su versatilidad y adaptabilidad, dado que permiten mantener la terraza abierta en días soleados, disfrutar de iluminación indirecta y directa, así como ventilar mejor el espacio. Aunque ofrecen un alto nivel de comodidad y funcionalidad, su aislamiento suele ser ligeramente inferior al de los cerramientos fijos.
Según su material
Por otra parte, también podemos encontrar varios tipos de cerramientos para jardines y terrazas en función del material en el que estén fabricados. Los más utilizados son:
Cerramientos de cristal
En cuanto al acristalamiento de terrazas, su principal característica es su capacidad de aportar luminosidad y sensación de amplitud al espacio, pudiendo además disfrutar del paisaje en caso de tener buenas vistas.
Se trata de una opción minimalista y muy estética, que destaca también por su capacidad de adaptarse a diferentes tipos de cerramiento exterior. Así, el cristal puede utilizarse en sistemas fijos, correderos o plegables, pero para optimizar el aislamiento conviene usar cristales dobles con cámara de aire.
Cerramientos en PVC
Una de las opciones más populares son los cerramientos de PVC para terrazas, dado que son muy ligeros, resistentes y fáciles de mantener. Este material no requiere ningún tratamiento especial y resiste a la perfección la humedad, los rayos del sol y el paso del tiempo.
Además, el PVC permite fabricar perfiles de diferentes colores y acabados, adaptándose fácilmente a los diversos gustos personales. Pero su gran ventaja es su excelente aislamiento térmico y acústico, siendo uno de los materiales más eficientes a nivel energético.
Cerramientos de aluminio
Por otra parte encontramos diversos tipos de cerramientos metálicos, entre los que destacan los de aluminio. Este es otro de los materiales más empleados en este tipo de proyectos por su alta durabilidad y resistencia, dado que no se oxida ni se deforma, además de ser también muy fácil de limpiar.
Aunque tradicionalmente ofrecían una estética más industrial, actualmente pueden encontrarse en una mayor variedad de diseños y colores. Asimismo, cuando se combinan con sistemas de rotura de puente térmico y doble acristalamiento, ofrecen un buen aislamiento frente al frío, el calor y el ruido. Sin este tipo de añadidos su aislamiento es menos eficaz, ya que el aluminio es un material conductor.
Cerramientos de madera
Por su parte, un cerramiento para la terraza de madera aporta calidez y personalidad al espacio, siendo la estética acogedora su característica más diferencial. De nuevo, están disponibles en diversos acabados y estilos, haciéndolos fáciles de combinar en casi cualquier tipo de vivienda, especialmente aquellas que se encuentran en un entorno natural.
No obstante, este tipo de cerramientos requieren un mantenimiento periódico para proteger el material frente a la humedad y los cambios de temperatura, excepto si han sido tratados específicamente para ello. Además, el coste suele ser superior al de otros materiales, pero puede compensar si tu prioridad es la estética.
Preguntas frecuentes sobre los cerramientos de terraza
Para terminar, vamos a resolver varias de las dudas más habituales que suelen surgir a la hora de instalar cerramientos para patios, balcones o terrazas, entre las que destacan las siguientes:
¿Hay que pedir permiso para instalar un cerramiento?
Sí, por norma general es necesario obtener autorización por parte de la comunidad de vecinos y, en muchos casos, también del ayuntamiento. Dado que los cerramientos del balcón suelen modificar la estética de la fachada, será necesario que la comunidad te dé permiso, normalmente votándolo en una junta de vecinos. Sin embargo, merece la pena que revises los estatutos por si especifican algo al respecto.
Además, si la instalación del cerramiento implica obras –como suele ser el caso– también necesitarás una licencia por parte del ayuntamiento de la localidad.
¿Cuál es el tipo de cerramiento más económico?
Los cerramientos de jardín que suelen resultar más económicos son los de aluminio con acristalamiento sencillo o los de paneles ligeros de PVC. Ambos son fáciles de instalar, requieren de menos obras y ofrecen un coste inicial más reducido que otras alternativas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la opción más barata siempre dependerá de cada caso concreto y lo mejor es consultarlo con un profesional.
¿Es posible cerrar mi terraza sin hacer obras?
Sí, existen algunos sistemas de cerramientos para balcones que no requieren obras, como las estructuras modulares prefabricadas o las cortinas de cristal correderas, que se instalan directamente sobre la estructura existente y se pueden retirar si es necesario. Aunque son una opción rápida y más económica, su durabilidad y capacidad de aislamiento pueden ser inferiores a las de los cerramientos fijos con obras.
¿Cuál es el cerramiento más aislante?
Respecto al cerramiento que mejor aísla tanto a nivel térmico como acústico, sería aquel que combina perfiles con rotura de puente térmico y doble acristalamiento con cámara de aire. La rotura del puente térmico evita que el calor o el frío exterior se trasladen al interior, mientras que la cámara de aire actúa como barrera térmica y acústica.
Soy Alberto Carballal, director y project manager de Koncepto Barcelona, y junto con mi equipo multidisciplinar ofrecemos reformas integrales, diseño e interiorismo con el más alto nivel de calidad y profesionalismo. Con una experiencia consolidada en la industria y una trayectoria intachable, trabajamos con pasión para cuidar cada detalle de tu proyecto, adaptándonos a tus necesidades y asegurando un resultado excelente en Barcelona.
































































































