En anteriores posts de nuestro blog hemos visto varios tipos de maderas para exterior y maderas para parquet. En la entrada de esta semana vamos a seguir con el análisis de los distintos tipos de madera, en esta ocasión para los muebles.

Si estás pensando en cambiar el mobiliario de tu casa e ibas a optar por la madera maciza -huyendo de los muebles prefabricados mediante aglomerado y contrachapado- presta atención a la información que te vamos a dar en este post.


Tipos de maderas para muebles

El mundo de la madera es amplio y a veces un poco confuso, ya que existen miles de opciones según el tipo de uso que vayamos a darle a esa madera y donde vayamos a instalarla.

En el caso de las maderas para muebles -y en general para todo tipo de maderas- debemos distinguir entre maderas duras y maderas blandas.

Estas últimas son el grueso de la producción de madera mundial, rozando el 80%, y provienen mayoritariamente de la madera de pino y abeto que es fácil de cultivar y por tanto muy económica.

Las maderas duras normalmente son maderas de árboles de hoja caduca y que crecen de forma mucho más lenta, siendo por tanto más caras y más densas.


Los tipos de madera más común para muebles

A continuación vamos a enumerar los tipos de madera que podemos encontrar en cualquier mayorista de forma más común para la fabricación de muebles de interior.


Madera de pino

Se trata sin duda de la madera más común en la fabricación de todo tipo de objetos, ya sean muebles de exterior, de interior, revestimientos, marcos y puertas… El hecho de que la madera de pino sea tan común es porque, como hemos dicho anteriormente, se trata de una especie de árbol que crece abundantemente y de forma muy rápida lo que repercute de forma directa en el coste de extracción y explotación, que se reduce en comparación con otras especies.

La madera de pino ofrece un color claro y es muy fácil de trabajar, así que es la madera indicada para fabricar muebles con un aire juvenil y fresco. Sin embargo, al tratarse de una madera blanda, es muy susceptible a los arañazos y a las abolladuras por golpes.

madera pino

Detalle de madera de pino


Madera de roble

Se asocia el roble a la fortaleza, no en vano existe esa frase hecha que dice ” ser más fuerte que un roble”. Y el dicho no engaña, ya que la madera de roble tiene en efecto una gran dureza. Si a la hora de comprar muebles estás pensando en la durabilidad, la madera de roble es tu elección sin ninguna duda: no necesita prácticamente mantenimiento y aguanta muchos años con un gran aspecto. Su color pardo es perfecto para dar un toque rústico a cualquier estancia.

roble

Detalle de mueble de roble


Madera de castaño

El aspecto de la madera de castaño es muy parecido al roble, ofreciendo también buena resistencia a los golpes y arañazos y buena durabilidad. A diferencia de la madera de roble, el castaño adquiere un color algo más oscuro así que se utiliza en muchas ocasiones en muebles de diseño.

castaño

Mesa fabricada en castaño


Madera de cerezo

Si no sabías que el cerezo produce algo más que fruta déjanos decirte que su madera es muy apreciada para la fabricación de muebles.

La madera de cerezo tiene un atractivo color rojizo aunque en comparación con las maderas de roble y castaño es mucho más frágil. En ocasiones la madera de cerezo se utiliza como contrachapado en tablas de madera aglomerada.

Su mantenimiento es muy sencillo y solo requiere de mantenerla limpia cada cierto tiempo utilizando un paño húmedo.

La madera de cerezo es susceptible a los productos químicos y a la luz del sol, así que evita ambos para evitar manchas y decoloraciones.

mueble cerezo

Mueble contrachapado en cerezo