Los dormitorios adolescentes se pueden convertir en un auténtico quebradero de cabeza a la hora de decorarlos. Los jóvenes son muy estrictos con sus gustos y una mala paleta de colores puede hacer que no se sientan nada cómodos en su propio espacio.

Podemos llegar a crear cuartos ñoños o demasiado oscuros que no les permitan descansar, relajarse, divertirse o estudiar. Por suerte existen algunas combinaciones de colores que nunca fallan y que te permitirán crear el perfecto dormitorio para tu hijo.

Desde IDEALIZA vamos a ofrecerte algunas ideas sobre qué colores utilizar para pintar un dormitorio adolescente. Ya verás cómo, siguiendo esta paleta de colores, te resultará mucho más fácil atinar con la decoración para tu retoño. ¿Te gustaría saber más al respecto? En ese caso, sigue leyendo.

Ideas y consejos para pintar un dormitorio adolescente

Blanco, azul y naranja, el trío creativo para jóvenes inspirados

Esta mezcla de colores fuertes y vibrantes es perfecta para chavales con altas dosis de creatividad. Los jóvenes artistas en ciernes verán aumentada su inspiración con esta combinación de colores.

Tanto el azul como el naranja ofrecerán la nota de color extra al dormitorio. Y ambos quedarán equilibrados a través del blanco. Por medio del blanco haremos que el cuarto parezca más grande y luminoso y que los colores “no se coman” el espacio.

Muchos estudios sobre el color demuestran que la combinación de estos tres tonos es perfecta para potenciar la creatividad. De hecho este trío de colores es ideal también para empresas de diseño o de marketing y publicidad.

Si quieres potenciar la sensación de luminosidad lo mejor es que pintes la mayor parte de las paredes de color blanco. Pero reserva una columna o una pared para añadir o bien el naranja o bien el azul.

El mobiliario en blanco te ayudará a potenciar la luminosidad. El naranja y el azul en la decoración y en los textiles te permitirán que el diseño no quede sobrecargado. Sin embargo si eres un amante de los colores no está demás que añadas algún toque naranja por ejemplo en un pequeño sillón de lectura.

Puedes variar la proporción de los colores en función de la calma que quieras darle al dormitorio. Lo ideal es que el conjunto quede equilibrado para que tu hijo no se sienta cansado ante tanto golpe de color.

Un diseño que puede quedar potente y muy interesante es pintar en dos colores la pared. Usando un tono blanco y una franja horizontal en azul huevo de pato. Añade el naranja a los textiles, como por ejemplo la cortina, y potencia el blanco en el mobiliario. De esta manera lograrás una habitación con mucha luz y con un ambiente vibrante y vacacional.

Usa azules, verdes y rojos

Si tus hijos son algo clásicos y con gustos refinados esta combinación de colores puede ser perfecta para ellos. Al combinarlos de manera equilibrada puedes conseguir una paleta de colores verdaderamente interesante para un dormitorio.

Lo ideal para conseguir una buena mezcla de estos colores tan lejanos entre sí dentro del círculo cromático es combinarlos en una proporción de 60-30-10. Haz que el color que más le guste a tu hijo o hija sea el protagonista y usa los otros dos tonos como elementos decorativos dentro de la ecuación. A modo de pinceladas.

Por ejemplo puedes decantarte por pintar en color verde la pared principal, utilizar una ropa de cama azul y usar elementos decorativos en color rojo en muy ligera proporción. Conseguirás un equilibrio perfecto y un diseño clásico.

Si se trata de un dormitorio adolescente para una chica y quieres darle un toque algo más femenino puedes utilizar diferentes tonalidades del rojo en una proporción del 30 %. Por ejemplo puedes pintar de nuevo una de las paredes de verde, usar un papel de pared con diseño vegetal que combine estos tres colores y fondo blanco y por último utilizar una ropa de cama con gran presencia de tonalidades rojas (rojos, frambuesas, fucsias, etcétera)

Combina el negro, el blanco y el amarillo

Si tu hijo o hija es muy activo, vital y diferente esta combinación puede ser perfecta para él o ella. Se trata de un trío de colores que funciona a la perfección tanto para chicos como para chicas y que alejan considerablemente un cuarto de la estética infantil. Con los tonos blancos y negros conseguirás un equilibrio y un contraste único que se verá resaltado con los golpes de amarillo.

Lo ideal para hacer que esta combinación quede resultona es utilizar los amarillos en los textiles, el mobiliario y la decoración en forma de pequeñas pinceladas. El negro y el blanco pueden quedar genial en las paredes. Por ejemplo si tienes una casa con techos relativamente altos atrévete a pintar el techo de negro y las paredes de blanco. El resultado es verdaderamente excepcional.

Si la habitación no es muy grande usa el blanco en las paredes y el negro en los complementos o incluso en el suelo. Si añades una moqueta o una alfombra negra conseguirás una combinación elegante y moderna con un diseño muy equilibrado.

Si quieres un diseño algo más cálido aumenta la cantidad de amarillo y sus diferentes tonalidades. A mayor presencia de este color, más calidez tendrá el cuarto.

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Está claro que eres un amante de los colores y que sabes la importancia que pueden tener pintar una pared con uno u otro tono para destacar las características de un espacio. Por este motivo te animamos a que eches un vistazo a los siguientes artículos de nuestro blog: