El microondas es esa clase de electrodoméstico que nunca sabes que lo necesitas hasta el día que te falta. Pero además un microondas puede servir para mucho más que para calentar comida. En este artículo te vamos a dar algunos trucos que quizás no conocías para que saques lo máximo de este magnífico electrodoméstico.

Primero: el microondas no es peligroso

Igual que los que opinan que la tierra es plana y que las vacunas son contraproducentes el microondas ha creado su propio grupo de haters que opinan que las ondas emitidas por este electrodoméstico causan múltiples enfermedades. Esto no puede ser más falso: el microondas emite en una amplitud de onda muy común, que también utilizan las emisiones de televisión y casi absolutamente todos aquellos tipos de telecomunicaciones, el wifi de tu casa, tu smartphone, radares, rastreadores… así que usa tu microondas tranquilamente. La única precaución que debes tomar es usar recipientes aptos para microondas. Aclarado esto vamos a ver como facilitarte la vida con el microondas.


Aprovecha al máximo el jugo de una naranja o limón

Un truco muy sencillo para aprovechar hasta la última gota del jugo de una naranja o un limón es meterlo durante 10-20 segundos dentro del microondas a su máxima potencia. Lo que ocurre es que la piel se reblandezca y así al exprimir el fruto obtendrás más jugo con menos esfuerzo.


Desinfectar recipientes

Por ejemplo si quieres desinfectar el biberón de tu bebé no hace falta que introduzcas el biberón en un cazo con agua hirviendo, tan solo debes llenar el propio biberón de agua e introducirlo en el microondas hasta que hierva. Igual que un biberón esto se puede usar con cualquier tipo de recipiente.


“Fabricar” una compresa caliente

Aplicar calor en una parte del cuerpo que se encuentre adolorida puede ayudar con la recuperación. La razón es que el aumento del riego sanguíneo en la zona moviliza aquellas sustancias que ayudan a la reparación celular y muscular y a eliminar desechos. Por ejemplo si tienes agujetas intensas después de una sesión de deporte -provocadas por la acumulación de sustancias de desecho en las fibras musculares- aplícate calor y ayudarás a su eliminación (funciona de verdad). Si necesitas aplicarte calor en alguna parte del cuerpo que se encuentre adolorida con el microondas puedes conseguir una compresa caliente en dos minutos: introduce una toalla húmeda en el microondas a máxima potencia durante 120 segundos. El microondas calentará el agua de la toalla, enróllala y listo.


Licuar alimentos solidificados

Lo que vendría a ser el “baño maría” pero sin agua y sin cazo. Simplemente introduce el líquido que se haya solidificado en el microondas a potencia media-baja durante uno o dos minutos para que vuelva a ser líquido. Dos ejemplos de alimentos que naturalmente se solidifican -sobretodo en invierno- son la miel y el aceite de oliva extra virgen.