El gotelé es una de las técnicas pictóricas más utilizadas desde hace años. Comenzó a ponerse de moda en los años 60 en Estados Unidos. Y desde entonces ha llovido mucho. Hoy en día se ha depurado más y se ha conseguido nivelar el grosor del grano. Pudiendo decidir si se quiere más o menos fino.

A pesar de que tiene muchos detractores, sigue siendo una técnica pictórica muy utilizada para cubrir las paredes de los hogares. Incluso los de nueva construcción. Y no es de extrañar si pensamos en las ventajas que tiene este sistema. El gotelé es un método adecuado para camuflar las imperfecciones de la pared. Por este motivo, cuando se hace una vivienda nueva si se pinta con gotelé no hay que dedicar tanto tiempo a tirar las paredes.

Sin embargo muchas personas no se sienten cómodas con esta técnica pictórica. La encuentran algo anticuada y sobre todo sucia. A pesar de que camufla las imperfecciones, las sombras de las luces sobre el gotelé hacen que las paredes parezcan algo más descuidadas. Si este es tu caso lo mejor es que acudas a un profesional, pues muy probablemente una vez quites el gotelé tengas que contratar a alguien que te tire bien la pared. Sin embargo, si quieres liarte la manta a la cabeza y quitar el gotelé de las paredes tú mismo, desde IDEALIZA vamos a enseñarte a hacerlo. Echa un vistazo al siguiente paso a paso para aprenderlo todo.

Preparativos esenciales para quitar el gotelé de las paredes.

  1. Averiguar el tipo de gotelé que tienen tus paredes. Por norma general el gotelé se aplica con pintura al temple. Este sistema es mucho más sencillo de retirar de las paredes. Sin embargo algunos profesionales prefieren utilizar otros materiales. Como por ejemplo pintura acrílica. Esta es más dura y complicada de retirar de las paredes. Para averiguar qué tipo de pintura tiene tu gotelé solo es necesario que raspes un poquito y viertas el contenido en un vaso con agua. En caso de que se disuelva, tu gotelé estará hecho de temple. Si no se deshace será de pintura acrílica. Dependiendo del tipo de gotelé tendrás que eliminarlo cubriéndolo raspándolo.
  2. Proteger los suelos, muebles, rodapiés, ventanas, puertas, marcos y puntos de luz. Antes de comenzar con el trabajo es importante que protejas los elementos que hay alrededor. Evita que los suelos, los rodapiés, las ventanas, las puertas, los puntos de luz o los radiadores se estropeen. Utiliza papel y cinta de carrocero para protegerlo todo. Los muebles puedes cubrirlos con plástico de pintor. Al igual que las puertas y las ventanas junto con sus marcos. Dedica el tiempo necesario a cubrirlo todo. De esta manera evitarás luego perderlo en limpiar y llevar a cabo posibles reparaciones. Quizá este es el punto más pesado de quitar el gotelé de las paredes o de pintar. Pero de veras merece la pena hacerlo bien.
  3. En cuanto a los muebles… Lo ideal es que los saques de la habitación en la que vas a retirar el gotelé. Si no puedes hacerlo, colócalos en el centro de la estancia y tápalos bien con plástico. De esta manera evitarás que te estorben.